Coworking, el negocio que redefinió el concepto de bienes raíces

Los nuevos modelos de trabajo traspasaron los obstáculos de la oficina tradicional y encuentran en este sector el espacio ideal para la interconexión.

Martes 14 de febrero de 2017 — Todas las grandes ideas que hoy son realidad comenzaron en el lugar de trabajo, ese concepto definido como un espacio estratégico y ubicación geográfica en donde un grupo de personas comparten objetivos, mismo que, desde hace 10 años, ha cambiado debido a factores como la tecnología, la llegada de la primera ola de millennials, y en materia de bienes raíces, un rumbo distinto que marcaría la tendencia: el coworking.

Según el informe Coworking: A Corporate Real Estate Perspective, éste sector es uno de los que más crecimiento ha tenido en bienes raíces comerciales y, aunque aún hay muchas empresas que prefieren el modelo tradicional, el trabajo colaborativo y los empleos flexibles siguen en aumento. Este fenómeno se debe a que, tras un lento crecimiento entre 1995 y 2005, los contratistas independientes se duplicaron y, entre 2005 y 2015, la cantidad de freelancers aumentó. Ochenta por ciento de éstos reportan estar satisfechos por la autonomía y flexibilidad que les otorga su trabajo, y el 28 por ciento de ellos cree que esto es más importante que ganar mucho dinero.

De esta manera, la nueva forma de colaboración ha favorecido a los propietarios con un nuevo tipo de “inquilino” que, además de ser enérgico y dinámico, se ha dado a la tarea de revitalizar propiedades antiguas, al mismo tiempo que se expande en inmuebles de vanguardia.

Gracias a la proliferación de las nuevas estructuras, empresas como WeWork cambiaron la forma de hacer negocios, pero más importante aún, de impulsar la fuerza de trabajo de una manera única, con una “red social física”, como la llama Adam Neumann, cofundador de WeWork, y en la que las interconexiones son un factor preponderante.

Podría parecer simple la compra o renta de inmuebles, adecuarlos en espacios separados y rentarlos a distintas empresas sin importar su tamaño o giro; sin embargo, la magia va más allá: WeWork, la plataforma líder a nivel mundial de creadores, ha puesto especial esmero en cuidar ciertos detalles para hacer del trabajo un lugar del que nunca den ganas de renunciar.

La eficacia al combinar una filosofía de comunidad con este nuevo concepto en bienes raíces queda comprobada con el creciente número de empresas que se inclinan por nuevos entornos laborales, pues a fines de 2010, primer año en el negocio, WeWork contaba con poco menos de mil miembros en dos localidades de Nueva York (Soho y Empire State) y, actualmente, cuenta con más de 80 mil miembros, en 100 localidades, en 30 ciudades (12 países).

México es un país con una fuerza laboral que incluye a más de 8.8 millones de trabajadores jóvenes y está situado como un centro global de comercio, condiciones que se alinean para seguir el camino hacia una nueva forma de trabajo. Con base en el informe mencionado arriba, los países líderes en coworking son: el Reino Unido, Estados Unidos y Australia; seguidos por India, Brasil y Malasia; y, en tercer lugar, China, Alemania, Francia, Turquía, Singapur, Italia y México; lo que indica una creciente tendencia en nuestro país.

WeWork se mantiene firme en su misión de transformar los ecosistemas para proporcionar a sus miembros todas las facilidades necesarias –ancho de banda, tóner de impresora, café y cerveza, como algunas amenidades que permiten concentrarse en realizar con éxito aquello que disfrutan de su trabajo–, pero lo más importante, integrarlos en una comunidad de creadores que aman lo que hacen.

Los bienes raíces son un negocio en evolución, como lo son la empresas y sus colaboradores. Ése es el espíritu intangible que distingue a WeWork dentro del negocio, al dar vida a una nueva manera de vivir el día a día laboral con pasión, entrega y comodidad.